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Pon un ventilador en tu radiador para ahorrar energía

La calefacción por suelo radiante es una buena solución para tener una temperatura uniforme en tu hogar. Desafortunadamente, la calefacción por suelo radiante reacciona lentamente. En los cambios de estaciones o durante una noche fría de verano, no es recomendable encender la calefacción radiante para un ajuste rápido de temperatura.

En estos casos, es mejor contar con radiadores para aumentar la temperatura de una habitación sin depender de la reacción mucho más lenta del suelo radiante. Uno de los últimos desarrollos consiste en usar ventiladores eléctricos situados en el interior del radiador para acelerar la distribución del calor por toda la habitación, al mismo tiempo que se ahorra energía.

Convección

Un radiador tradicional funciona según el principio de convección. Se impulsa el agua caliente procedente de la caldera hacia el radiador, calentando el aire frío que rodea su parte inferior. Al calentarse, el aire asciende, aumenta la temperatura de la habitación y desplaza el aire que está a menos temperatura hacia la parte inferior del radiador para ser calentado.  Este proceso natural es relativamente lento, especialmente, en sistemas de calefacción que utilizan agua a bajas temperaturas.

Un ventilador en tu radiador

Para acelerar el proceso de calentamiento, se pueden instalar radiadores por agua a baja temperatura con módulos de ventilación. De esta forma, tienes la posibilidad de acelerar el proceso de calentamiento a través del módulo de servicio que se encuentra en el radiador. Sólo se necesita un enchufe de pared adicional para los módulos de ventilación. El sistema incluye un sensor integrado en el radiador para medir tanto la temperatura del agua caliente como la temperatura de la habitación.

Este sistema de ventiladores también reduce en gran medida el riesgo de sobrecalentamiento de la habitación. En caso de que la temperatura de la habitación aumente de repente -por ejemplo, debido al calor solar-, el sistema reaccionará en consecuencia, dispersando menos calor a la habitación.

Inversión y ahorro de energía

Estos sistemas requieren una mayor inversión que los radiadores tradicionales. Sin embargo, esta inversión inicial se compensa con un mejor control de la temperatura y un menor tiempo para calentar la habitación, incrementando la eficiencia del radiador hasta en un 30%. Esto supone un ahorro de energía inmediato con una consiguiente reducción en el importe de la factura energética. Además, se reducen las emisiones de CO2, lo que nos beneficia a todos. Estos sistemas de ventilación tienen una vida útil estimada de 30 años, aunque la inversión se amortiza mucho más rápido.

¿Qué pasa con los radiadores existentes?

Además de los sistemas integrados que ya hemos mencionado, se pueden utilizar unidades independientes en los radiadores existentes. Estas unidades se instalan en la parte superior del radiador y tienen su propio panel de control.

Foto: dos módulos de ventilación conectados a un radiador. © Jaga