Ahorro energético

El cobre te permite ahorrar energía

La resistencia del cobre a temperaturas extremas y al envejecimiento hace que sea un material ideal para la fontanería y la calefacción. Pero además, hay una ventaja especial para las instalaciones de calefacción: las bombas pueden trabajar a un ritmo menor de bombeo. En los sistemas de calefacción con tuberías de cobre toda la instalación presenta una sección de paso constante que no se reduce por los accesorios de unión. En sistemas con otros materiales, los accesorios pueden llegar a reducir la sección de paso considerablemente, lo que provoca una pérdida de presión en la tubería, aumentándose la velocidad de bombeo y por lo tanto el consumo de energía. Las instalaciones de calefacción con cobre no sólo ahorran energía, sino también mucho dinero.

El cobre y las energías renovables

Otro ejemplo de la eficiencia energética del cobre lo podemos encontrar en los sistemas de energía solar térmica. La presencia del cobre en toda la instalación (colector, circuitos primario y secundario, intercambiador de la caldera) optimiza el ahorro energético y asegura su durabilidad, pudiendo cubrir hasta un 80% de la demanda de agua caliente de tu hogar.

Además, el propietario de una casa también contribuye a proteger el medio ambiente cuando los tubos de cobre se sustituyen al finalizar su vida útil: el cobre es 100% reciclable sin pérdida de material ni de calidad.