Recogida de aguas pluviales

Aplicaciones de las aguas pluviales

Las aguas pluviales recogidas, filtradas y almacenadas de forma adecuada, representan una fuente alternativa de agua de buena calidad que permite sustituir el agua potable en determinadas aplicaciones, contribuyéndose de esta forma al ahorro de este recurso.

El agua de lluvia recogida de los tejados de casas o terrazas se puede emplear para su uso en el exterior de los edificios: riego de jardines, lavado de vehículos... En el interior, se puede utilizar para la cisterna de los inodoros y la limpieza de suelos e incluso para la lavadora (en este caso, se aconseja un tratamiento complementario, según las especificaciones del fabricante).

Hay que tener en cuenta que el agua pluvial debe respetar las normativas de calidad de las aguas de baño en los términos de la legislación nacional y de las directivas europeas aplicables. No se debe utilizar para aplicaciones relacionadas con el consumo humano: agua del grifo, lavavajillas, etc. Asimismo, se excluye su uso en casos particulares como los centros médicos, sociales y de alojamiento de personas mayores y los de enseñanza infantil y primaria.

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Instalaciones con cobre: duraderas, resistentes y fiables

El cobre es un material adecuado tanto para el sistema de captación de aguas pluviales en los tejados (canalones, bajantes y abrazaderas), como para las tuberías del sistema de distribución de las aguas recogidas, desde la cisterna de almacenamiento hasta las unidades de suministro. Por su resistencia a las diferentes condiciones atmosféricas el cobre es ideal para instalaciones al aire libre. Además, es un material natural, sostenible y duradero, que puede reciclarse fácil y eficientemente al final de su vida útil.