Calefacción con tubos de cobre

¿Por qué el cobre es tan atractivo para los sistemas de calefacción?

Sea cual sea el sistema de calefacción que elijas, siempre estarás seguro con las tuberías de cobre. No importa si la calefacción funciona con combustibles fósiles, energía solar o un sistema geotérmico: gracias a sus propiedades, las tuberías de cobre son ideales para todo tipo de calefacción. Utilizar tubos de cobre en los sistemas de pared y suelo radiante o en los radiadores tradicionales no sólo es una buena inversión, sino que además ayuda a ahorrar energía.

Tuberías de cobre en sistemas de calefacción

⇒ Las tuberías de cobre son seguras, duraderas y fiables, dando tranquilidad y evitando problemas al propietario de la vivienda.

⇒ Resisten temperaturas extremas, desde los 200ºC en instalaciones de energía solar térmica hasta los -200ºC para gases líquidos refrigerados.

⇒ Completamente impermeables al oxígeno; los tubos de cobre no requieren de barreras anti-oxígeno, al contrario que otros materiales.

⇒ Se pueden montar a la vista, gracias a su bajo coeficiente de dilatación térmica (10 veces menor que el de algunos plásticos), que les otorga una mayor estabilidad dimensional.

⇒ Favorecen el ahorro energético y optimizan la eficiencia del sistema, gracias a su excelente conductividad térmica y a la reducción de las pérdidas de calor y de carga.

¿El cobre me puede ayudar a ahorrar energía?

Sí, la sección de las tuberías de cobre es constante en toda la instalación y no se reduce por las uniones mientras que los accesorios de unión de otros sistemas de tuberías pueden limitar el flujo de agua, obligando a que la bomba trabaje más de lo necesario. Así por ejemplo, los accesorios de las tuberías plásticas pueden llegar a reducir en más de un 60% la sección del tubo.

Los tubos de cobre también favorecen el ahorro energético gracias a su baja rugosidad interna, que reduce las pérdidas de calor y de carga, reduciendo el consumo de energía de las bombas de circulación. De hecho, las bombas de circulación de los sistemas de calefacción central son uno de los consumidores de electricidad más ineficientes en nuestros hogares. Varios estudios han demostrado que el 90% de estas bombas presentan deficiencias en el diseño. Un sistema construido en su totalidad con tubos de cobre puede reducir el trabajo que realiza la bomba hasta en un 50%. ¡Esto es bueno para tu bolsillo y para el medio ambiente!

Calefacción por suelo radiante con tuberías de cobre

No es casualidad que el cobre también sea idóneo para este sistema: es un material de referencia en toda Europa para las tuberías de los sistemas de agua caliente y calefacción y cuenta con el reconocimiento de los profesionales por su alta resistencia al paso del tiempo y su fiabilidad, probada durante muchas décadas por millones de hogares en los que se han instalado tuberías de cobre.

¿En qué consiste la calefacción por suelo radiante? La calefacción por suelo radiante con tubos de cobre proporciona un calor confortable, uniforme y estable que puede regularse para cada estancia, con una inercia térmica mínima. El agua caliente que circula por las tuberías de cobre aumenta la temperatura del suelo y la radiación emitida calienta la habitación. Con este sistema se evitan las zonas frías, una baja temperatura a nivel del suelo así como variaciones de temperatura importantes. En verano, el sistema es reversible: puede utilizarse para enfriar y permite disminuir la temperatura en torno a 2 o 3 grados.

¿En qué tipo de vivienda se puede instalar? La calefacción radiante con tubos de cobre es un sistema flexible e invisible, apropiado tanto para una vivienda nueva como para una reforma. Es un sistema que puede adaptarse a casi cualquier proyecto, permitiendo mejorar la eficiciencia y ahorrar energía gracias a su funcionamiento a baja temperatura y a la excelente conductividad térmica del cobre. Asimismo, la calefacción radiante ofrece una mayor calidad del aire en el interior de los hogares, mientras que la durabilidad y la resistencia del cobre aseguran una larguísima vida útil.

¿Por qué elegir calefacción radiante con tubos de cobre? Un sistema de calefacción por suelo radiante consiste en una red de tuberías que transmite calor al suelo. Por lo tanto, para conseguir los mejores resultados en nuestros hogares, la solución óptima es utilizar aquellas tuberías que tengan la mejor conductividad térmica: las tuberías de cobre. En un sistema de tuberías de cobre, a igualdad de calor suministrado, la longitud de la red de tuberías será inferior a la de los sistemas de tuberías de plástico. Esto significa menos metros de tuberías, menos pérdidas de calor y, por tanto, un ahorro de energía en la bomba de circulación.

 

Tabla 1: Conductividad térmica de los materiales para tuberías
Material Conductividad térmica en W/m·K
Tubo de cobre 390
Tubo de acero 52
Tubo PE-X 0,35
Tubo PB 0,22
Tubo PP 0,22

 

 

En cuanto a la generación de calor, la red de tuberías de cobre también permite un uso óptimo de fuentes de energía renovables, como los paneles solares y los sistemas de energía geotérmica.

¿Qué es la calefacción por pared radiante?

Aunque en España es poco conocida, la calefacción por pared radiante es un sistema popular en otros países europeos como Alemania. Se trata de una alternativa a la calefacción por suelo radiante, sobre todo, en proyectos donde los espacios bajo el suelo están limitados o las estructuras de carga son débiles. Existen varios sistemas de calefacción por pared radiante con tubos de cobre que pueden ayudarnos a mejorar la eficiencia energética de nuestras casas, incluyendo un sistema de módulos pre-ensamblados de varios tamaños, que se adapta a cualquier habitación, tanto en dimensiones como a nivel de rendimiento.

Sistemas de energía geotérmica

La temperatura de la capa superficial de la corteza terrestre, a una determinada profundidad, permanece constante a lo largo de todo el año. Los sistemas geotérmicos aprovechan esta energía contenida en el suelo para producir agua caliente sanitaria y para la calefacción de nuestras viviendas; e incluso para proporcionar refrigeración en verano. El cobre es un material idóneo para estos sistemas debido a su resistencia mecánica, a su resistencia a las altas presiones, a su excelente conductividad térmica y a la fiabilidad de los métodos de unión. Además, el serpentín de cobre en configuraciones horizontales, ocupa menos superficie en comparación con otros materiales.