Calefacción

¿Por qué el cobre es tan atractivo para los sistemas de calefacción?

Sea cual sea el sistema de calefacción que elijas, siempre estarás seguro con las tuberías de cobre. No importa si la calefacción funciona con combustibles fósiles, energía solar o un sistema geotérmico: gracias a sus propiedades, las tuberías de cobre son ideales para todo tipo de calefacción. Utilizar tubos de cobre en los sistemas de pared y suelo radiante o en los radiadores tradicionales no sólo es una buena inversión, sino que además ayuda a ahorrar energía.

¿El cobre me puede ayudar a ahorrar energía?

Sí, la sección de las tuberías de cobre es constante en toda la instalación y no se reduce por las uniones mientras que los accesorios de unión de otros sistemas de tuberías pueden limitar el flujo de agua, obligando a que la bomba trabaje más de lo necesario.

Las bombas de circulación de los sistemas de calefacción central son uno de los consumidores de electricidad más ineficientes en nuestros hogares. Varios estudios han demostrado que el 90% de estas bombas presentan deficiencias en el diseño. Un sistema construido en su totalidad con tubos de cobre puede reducir el trabajo que realiza la bomba hasta en un 50%. Esto es bueno para tu bolsillo y para el medio ambiente.

 

Calefacción radiante con tuberías de cobre

Un sistema de calefacción radiante consiste en una red de tuberías distribuida uniformemente que transmite calor a la pared y al suelo. Por lo tanto, para conseguir los mejores resultados en nuestros hogares, la solución óptima es utilizar aquellas tuberías que tengan la mejor conductividad térmica: las tuberías de cobre. En un sistema de tuberías de cobre, a igualdad de calor suministrado, la longitud de la red de tuberías será inferior a la de otros sistemas. Esto significa menos metros de tuberías, menos pérdidas de calor y, por tanto, un ahorro de energía en la bomba de circulación.

Sistemas de energía geotérmica

La temperatura de la capa superficial de la corteza terrestre, a una determinada profundidad, permanece constante a lo largo de todo el año. Los sistemas geotérmicos aprovechan esta energía contenida en el suelo para la calefacción de nuestras viviendas e incluso para proporcionar refrigeración en verano. El cobre es un material idóneo para estos sistemas debido a su resistencia mecánica y a las altas presiones, a su excelente conductividad térmica y a la fiabilidad de los métodos de unión. Además, el serpentín de cobre en configuraciones horizontales, ocupa menos superficie en comparación con otros materiales.